Las personas felices gozan de una mejor calidad de vida que las que no lo son. Viven mejor. Disfrutan más. Tienen más amigos. Hasta creo que tienen más oportunidades.
A la gente le gusta rodearse de gente feliz. ¿A ti no? ¿No hay una persona en tu trabajo a quien te gusta saludar porque siempre te responde con una sonrisa amistosa? ¿No hay un amigo a quien todos invitan a las fiestas porque cuenta unas anécdotas fabulosas?
¿Qué opina la gente de cada uno de ellos? “¡Que alegre es!”
Las personas alegres tienen un círculo de amigos más amplio. Las invitan a salir. Conocen gente. Todos se acuerdan de ellas. Y cuando están buscando a alguien para llenar un puesto vacante en el trabajo, las llaman. ¿No te sientes mejor en la oficina cuando estas cerca de una persona alegre, que al lado de una que siempre se esta quejando? El jefe opina lo mismo. Por eso, cuando un puesto mas alto queda vacante,
¿A quien crees que piensa ascender?
La gente feliz alegra a los demás. Tiene un brillo que ilumina a quienes se le acercan. Haz una prueba. Cuando vayas hoy al mercado y te acerques a la cajera, sonríele amistosamente y dale los buenos días como si de verdad se lo desearas. No pronuncies palabras huecas. Dile con entusiasmo: “¡Buenos Días!” Estoy segura que el 90 por ciento de las veces a la cajera se le iluminara la cara. Acuérdate que una sonrisa pudiera recargarle las pilas con felicidad a otro. Vale la pena estar feliz, empieza hoy, decídete y acuérdate que… tu si Puedes.
Sea el primero en calificar este post
- Currently 0/5 Stars.
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5