MiUnicast.com Podcasts ProjectEspanol.com Blogs
04 octubre 2010


Doctora Isabel:

Estoy pasando por un problema que creo que no habría ocurrido si yo hubiera buscado ayuda antes.

Tengo 21 años y un niño de un año y tres meses. Además tengo cinco meses de embarazo. Cuando yo era niña, fui abusada sexualmente varias veces por un tío, el hermano de mi papá. Yo no dije nada hasta hace tres años, en diciembre del 2007. Ese abuso se prolongó desde los seis años de edad hasta los 14. Yo siempre tuve depresión y en la escuela nunca pude concentrarme para sacar buenas notas. Aun en estos días, cuando tengo que sobresalir en algo, termino fracasando. Intenté suicidarme alrededor de cuatro veces durante mi adolescencia pero mis padres nunca lo supieron. Ahora que soy madre, a veces ignoro a mi hijo y no me gusta cuando llora, la verdad es que necesito ayuda.

El papá de mi hijo se cansó de mí, porque siempre estoy llorando y por cualquier cosa me enojo. Decidió vivir en otro lado y ayudarme de lejos. No quiero perder a mi familia. Aconséjeme, por favor.

Querida amiga:

Siento muchísimo por lo que has pasado. Más sabiendo que no has podido procesar la frustración de ese largo abuso sexual y de demasiados años callada, en los que la rabia y el dolor se abrazaron. Por eso, y porque continuamente escucho el resultado de abusos sexuales, quiero hablarte sobre lo que es y lo que implica.

Los niños víctimas de abusados tienen sentimientos de rabia, pues su voz no es escuchada, y también de temor, miedo a la oscuridad, miedo de estar con otras personas, miedo a emprender actividades a solas, inclusive sienten miedo de hablar.

Al mismo tiempo, los niños tienen sentimientos de culpa e inclusive se sienten responsables por lo que ocurrió. En tu carta se aprecia este sentimiento. Quieres cambiar la situación, pero te sientes impotente. Cómo no te vas a sentir impotente cuando por ocho años fuiste abusada por tu tío. Si no has hablado con tus padres de esto, o no has recibido el respaldo adecuado, la frustración y rabia aumentan. Incluso puede que la rabia que sientes, la estés trasmitiendo a tus niños.

El proceso de cura emocional después del abuso no es rápido pero puede ser efectivo. Primero debes reconocer que no tienes que sentirte culpable por algo que una persona adulta te haya hecho en tu niñez. Tienes que reconocer que el miedo es la otra cara de la rabia y tienes que permitirte el sentimiento de rabia hacia el abusador, que es otro paso para sanar. Recuerda, aunque no sé si él lo hizo, que los abusadores amenazan a aquellos de los que abusan, algo como eso te puede llenar de resentimiento, y te sirve de obstáculo para expresar tus emociones.

Una terapia es muy importante para canalizar la rabia. Si no lo haces así, se puede volver en contra tuya o de aquellos que quieres. Tienes que expresarlo para sanarte, en vez de convertirlo en una forma de castigarte. Por medio de la terapia aprendes a expresar esa rabia hacia el agresor, en vez de autocastigarte con drogas o comportamientos equivocados para frenar estos sentimientos.

Tienes que procesarlos con alguien competente. También habla con tus padres sobre lo que sentiste, pues también puede que haya resentimientos hacia ellos. No lo hagas con odio, sino de una forma que entiendan tu desesperación, la que sentiste antes, y cómo quieres cambiar tu vida.

Recuerda que además de terapeutas especializados en abuso, puedes asistir a Neuróticos Anónimos.

Comienza hoy a dar el primer paso.

Dra. Isabel

Actualmente calificado con 4.0 por 1 personas

  • Currently 4/5 Stars.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Comentarios no permitidos