Cuando se siembra un árbol se está echando raíces. Cuando se construye una amistad, también. Los amigos son lo que nos ancla al suelo cuando pasamos por tiempos difíciles, son lo que nos alimenta y y nos nutre. A un árbol hay que regarlo y cuidarlo para que crezca sano y fuerte. A una amistad, también. Las amistades son lo que nos da la fuerza de vivir nuestras vidas, pero si no las cuidamos pueden aminorarse y hasta morir. Cuida siempre de tus amigos y dales todo lo que ellos te dan a ti. Un árbol nos ofrece sombra y refugio cuando el sol es inclemente, cuando llueve o cuando el viento sopla muy duro. Un amigo, también. Un amigo nos consuela en los momentos difíciles, nos acompaña a celebrar los momentos de alegría, nos da fuerzas cuando las necesitamos. Un amigo es una presencia que nos acompaña y nos cuida. Los árboles son sinónimo de eternidad. Una amistad verdadera dura para siempre.
El amor que se siente por un amigo es el amor más sólido y verdadero que puede haber. Pero para mantenerlo, hay que trabajarlo todos los días. Alimentarlo, regarlo, dar todo de sí y recibir agradecimiento. Cultiva tus amistades y haz de ellas un prioridad en la vida. ¡No importa cuán ocupado estés! Un verdadero amigo vale más que cualquier otra cosa.
Actualmente calificado con 5.0 por 1 personas
- Currently 5/5 Stars.
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5