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08 mayo 2009

 Ha sido definitivamente relacionada la violencia en los medios como la televisión, la música, los juegos de video y las películas con la creciente agresividad entre los niños.
Cuatro asociaciones estadounidenses-la asociación Medica Estadounidense, la Academia de Pediatra estadounidense, la asociación Psicológica Estadounidense y la Academia Estadounidense de Psiquiatría del niño y del adolescente-declararon que presenciar entretenimientos de naturaleza violenta puede llegar a incrementar actitudes, valores y comportamientos agresivos en los niños. Los niños entonces pueden considerar la violencia como una forma efectiva de resolver conflictos. Por eso, los padres, en la forma que resuelven los conflictos en el hogar, sirven de modelo o pauta a seguir para sus hijos.
Muchas veces, debido a la crianza que nos han dado a nosotros, creemos que debemos repetirla con nuestros hijos. Como no hemos ido a la escuela a estudiar como ser padres, creemos que de la misma manera en que nos daban un golpetazo, nos tiraban una galleta, o nos daban un palazo, si nuestros hijos no hacen lo que queremos, les debemos hacer eso mismo a ellos. Y si ustedes resuelven con gritos, golpes, groserías, los niños pensaran que es así como se resuelven los problemas.

       Solamente hay dos formas de demostrar la ira: por un comportamiento o verbalmente. Pero si el comportamiento excesivamente explosivo o si la expresión es grosera, no es aceptable. Entonces, ¿qué podemos hacer como padres?  Primero es reconocer que si el niño tiene su “tanque emocional de amor” lleno, es mas fácil de manejar. Así que recordemos eso. Como padres le tenemos que enseñar que si verbalmente expresamos nuestro disgusto correctamente, con la persona que nos ha disgustado, quizás podemos llegar a un acuerdo que pueda evitar que se repita ese disgusto en el futuro. Tenemos que enseñarles a nuestros hijos que cuando hay un conflicto existen ciertos pasos a seguir.

1. Definir cual es el problema
2. Discutirse las alternativas para resolverlo
3. Decidir ¿Cuál de ellas es la que mejor nos parece?
4. Poner en practica la solución
5. Asesorarse después de un tiempo si funciono esa solución

         Acuérdate que tus hijos no siempre te van a escuchar pero definitivamente siempre van a seguir tu ejemplo, por eso mismo analiza tu forma de ser y comprende que puedes hacer esos cambios necesarios empezando hoy mismo. Tú pudieras ser la persona que cambie la vida de tus hijos y acabe con una cadena y patrón de violencia. ¡Acuérdate que tu si puedes!

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